A ninguno se le alteran mucho las emociones, así que el aire no pesa cuando están juntos.
SCUEN vive en su lugar a su manera, y RCOAI en el suyo a la suya.
Al principio esas dos maneras están lejos, así que toma tiempo hacerse cercanos.
Cuando trabajan juntos, SCUEN abre camino rápido y RCOAI mira los detalles de ese camino, y de ahí sale un compás inesperado.
Dónde chocan
El lado oculto de SCUEN tiene criterios claros y ajusta la agenda y a la gente a su propio ritmo.
El lado oculto de RCOAI mira el lugar del otro y cede su propio ritmo.
Cuando SCUEN actúa a su manera, RCOAI deja para después el juicio sobre si eso lo pasa por alto o si SCUEN solo anda su camino.
SCUEN lee como distancia ese tiempo en que RCOAI no dice nada.
A ambos les cuesta mucho dar un paso fuera de su propio lugar.
Guía de la relación
Lo más cómodo es ser de los que se sumergen cada uno en su trabajo.
El ritmo de los dos es preguntar por el otro con un mensaje breve una vez al mes.
El rato en que SCUEN presume brevemente y RCOAI recibe ese alarde con ligereza es una cercanía inesperada.
“Si SCUEN saca ‘también quiero escuchar una vez cómo eres tú’ y RCOAI saca ‘voy a contar primero cómo soy yo’, estos dos que solo andaban su propio camino se mueven cada uno un paso hacia el camino del otro. Ese es el secreto para que dos maneras distintas se queden en un mismo lugar.”