Cuando trabajan, RCOEN trabaja en silencio y SCUEN se mueve con libertad dentro de eso.
Como ambos son estables emocionalmente y no invaden el terreno del otro, aun estando juntos cada uno es libre.
Eso sí, cuando RCOEN se queda mucho en el mismo sitio, SCUEN pregunta “¿no toca ya ir a otro lado?”.
Dónde chocan
El lado oculto de RCOEN quiere quedarse en un sitio y crear profundidad, y el lado oculto de SCUEN quiere la libertad de poder ir a cualquier parte.
Cuando RCOEN dice “¿no deberíamos quedarnos aquí un poco más?”, SCUEN pregunta “¿y aquel sitio qué tal?”.
A RCOEN le inquieta que SCUEN se desvíe constantemente, y SCUEN siente que RCOEN intenta encerrarlo.
Guía de la relación
El mejor momento llega cuando los dos están libres en un mismo espacio.
RCOEN trabaja en el silencio y SCUEN se mueve con libertad dentro de él, sin que ninguno invada el terreno del otro.
Solo que, cuando RCOEN quiere quedarse mucho tiempo en un mismo sitio, SCUEN se agita con un “¿no deberíamos ir ya a otro lado?”, y para RCOEN eso resulta inquietante, como una fuga.
Se ponen cómodos cuando SCUEN muestra que, aunque se vaya, vuelve, y RCOEN, en vez de retenerlo, le dice que vaya y regrese.
Para que a estos dos les vaya bien: “no se encierren el uno al otro la profundidad de quedarse ni la libertad de irse”.
“Si RCOEN acepta las partidas de SCUEN, y SCUEN vuelve de vez en cuando al sitio que RCOEN conservó, los dos pueden vivir un reencuentro sin fin dentro de la distancia. Porque la despedida y el reencuentro también son intimidad.”