Cuando SLOEI y SLOEN están en el mismo lugar, la sala estalla.
Porque a ambos les sobra energía y ambos la expresan.
Uno baila, el otro canta y la gente alrededor lanza vítores.
Con estos dos el tiempo pasa volando.
Ríen juntos, se emocionan juntos y juntos se sienten vivos.
Al conocerse sienten “ah, esta persona está en mi misma longitud de onda”.
Dónde chocan
SLOEN cree que su energía lo domina todo.
SLOEI cree que el placer del instante lo domina todo.
Cuando chocan se vuelve una tormenta feroz.
SLOEN siente que SLOEI lo ignora.
SLOEI siente que SLOEN lo reprime.
Sus energías se superponen y estallan.
Guía de la relación
Lo más cómodo para los dos es cuando ambos envían la misma energía en la misma dirección.
No cuando uno lidera, sino cuando bailan juntos.
En ese momento, tanto SLOEI como SLOEN son perfectos.
“Estos dos deben tocarse mutuamente. A SLOEN le conviene aprender que el instante de SLOEI a veces también es sincero y hermoso. Y a SLOEI le conviene aprender, mejor todavía, que el poder de SLOEN es más grande cuando lo llevan juntos.”