En su faceta pública, a medida que sacan el trabajo adelante juntos, se reparten bien las tareas.
SCOEI asume el rol de cara al exterior y RCUAN consolida lo interno.
Al principio ese reparto es natural y cómodo. Pero con el tiempo surge el pensamiento “¿Por qué nunca logro recargarme?”, y a SCOEI le queda la frustración de “¿Por qué no me sigues el ritmo?”.
Dónde chocan
En el yo público parecía que encajaban, pero cuando aflora el lado oculto, la cosa cambia.
Cuando la quietud que asoma en el lado oculto de RCUAN se encuentra con la necesidad que asoma en el lado oculto de SCOEI, ambos terminan agotados.
SCOEI mira a RCUAN y se pregunta “¿no será frío?”, y RCUAN mira a SCOEI y piensa “¿por qué insistes en despertarme?”.
Guía de la relación
Comer juntos está bien.
SCOEI come rápido y habla, y RCUAN mastica despacio mientras le sonríe.
Cada vez que pasan tiempo así, los dos se entienden un poco más.
“Si SCOEI respeta el ritmo de RCUAN, y RCUAN entiende lo que SCOEI necesita, la diferencia entre ambos se vuelve una fortaleza. En ese instante, su diferencia deja de ser un defecto y se vuelve ritmo, y dentro de ese ritmo nace la conexión más profunda.”