

Tu compatibilidad contigo mismo es del 100%
Conectas a la perfección contigo mismo. Si introduces el código de tipo de un amigo, podrás ver la compatibilidad.
Dos RCUAN son las personas más libres que existen. Ninguno quiere quedar atado a nadie, y ninguno intenta poseer al otro. Por eso, al principio, esa libertad los atrae mutuamente.
Como ninguno de los dos trata de atar al otro, la relación es muy cómoda. No pasa nada si los horarios no cuadran, y si el contacto se espacia, tampoco se resienten. Cuando están juntos, están juntos de verdad; y cuando están separados, están separados del todo: ese es el ritmo de estos dos. Sin interferencias, sin expectativas, y justo por eso la confianza se vuelve más honda.
Aunque los dos quieran acercarse más, su lado oculto sigue escurriéndose. Uno quiere calidez y el otro quiere silencio. Como ninguno trata de atar al otro, nadie tiende la mano primero. Y nadie llega a darse cuenta de cuándo la relación libre se convirtió en una relación que se distancia. Se pierden el momento en que el silencio pasa de la calma a la soledad.
Cuando, tras mucho tiempo, se cruzan por casualidad en la cafetería del barrio, se sueltan un "oye, ¿cómo va todo?" y se despiden tras unos diez minutos de charla breve. Después pasan otros dos meses sin un solo mensaje. Los dos dicen de corazón "a ver si nos vemos un día", pero ninguno propone la cita primero. Uno abre la ventana de mensajes de madrugada y la cierra, y el otro hace lo mismo más o menos a la misma hora. Esa distancia cómoda pero no cercana se mantiene tal cual.
“Para que dos RCUAN se conecten de verdad, tienen que reconocer que la libertad por sí sola no basta. A veces hace falta el valor de soltar la libertad y mostrar el deseo de ser elegido por el otro. Solo cuando encuentren una cercanía intencionada dentro de la libertad, la relación de estos dos se volverá de verdad profunda.”
Es para autoexploración. No lo uses como base para juicios sobre hechos.