

Tu compatibilidad contigo mismo es del 100%
Conectas a la perfección contigo mismo. Si introduces el código de tipo de un amigo, podrás ver la compatibilidad.
Dos personas RCUEN existen como si fueran fantasmas. Son tan silenciosas que cuesta saber si estuvieron o no allí, pero las dos están pensando en algo.
Como ambas protegen su propio espacio, aunque estén juntas no invaden la una a la otra. Como no hablan mucho casi no hay malentendidos, y aceptan incluso los cambios de planes inesperados. Por fuera parece que conviven sin ningún problema. Pero nadie llega a saber si ese silencio es paz o simplemente indiferencia. Se observan, pero nunca intentan entrar.
Cuando aflora su yo oculto, una se adentra más en su propio mundo y la otra se aleja aún más hacia afuera. Como ninguna invita a la otra, más que una relación es una coexistencia. Aunque estén en la misma habitación, se cruzan como un río que fluye. No hay espacio para que nazca la intimidad.
Aunque vivan como compañeros de piso, una está en la sala con audífonos viendo sus videos y la otra encerrada en su cuarto leyendo. Si se cruzan por casualidad en la cocina, asienten con un "ah, llegaste" y luego cada una llena su vaso de agua y se dispersa. En toda la semana casi no hay nada que se pueda llamar de verdad una conversación. Ese instante en que una duda si soltar una palabra sobre el libro que acaba de comprar y luego vuelve a su cuarto es lo más cerca que han estado.
“Para que dos RCUEN construyan una relación, deben salir del silencio y decir "estoy aquí". Si se quedan solo en su propio mundo, nadie puede llegar. Para que dos personas que existen como fantasmas se conecten de verdad, lo que más hace falta es el valor de enviarle al otro una señal de forma intencionada.”
Es para autoexploración. No lo uses como base para juicios sobre hechos.