

Ambos caminan con paso libre, pero SCUAN tiene un sitio al que quiere ir y a SCUEN cualquier sitio le viene bien.
Ninguno de los dos es planificador, y ambos tienen el carácter de sentirse a gusto en cualquier sitio, así que cuando están juntos son libres. Cuando SCUAN quiere algo, SCUEN lo sigue, y cuando SCUEN dice "esto me parece un poco demasiado", SCUAN responde "vale, pues descansamos y ya". Como ninguno intenta controlar al otro, la relación fluye sin problemas.
Con el tiempo, SCUAN empieza a pensar que estaría bien que SCUEN "se esforzara un poco más". Cuando SCUAN persigue algo, SCUEN dice "vayamos los dos a gusto y ya". SCUAN piensa "¿eh? ¿no íbamos a hacer algo?", pero SCUEN ya ha descartado esa idea. Lo que SCUAN siente es la soledad de "¿avanzo yo solo?".
Un sábado por la tarde, si SCUAN decide salir a correr al parque del barrio, SCUEN va con él y lo espera sentado en un banco mirando el móvil. Cuando SCUAN vuelve tras correr una hora y dice "ya está, ¿vamos a una cafetería?", SCUEN responde "vale" y se levanta a seguirlo. Son dos personas en que nadie arrastra al otro a hacer algo, ni se dolen porque el otro no lo acompañe. Esa imagen de estar en el mismo espacio mientras uno se mueve y el otro se queda quieto es para ellos lo más natural.
“Cuando SCUAN no intenta ajustar a SCUEN a su ritmo, los dos pueden vivir cada uno a su propia velocidad.”
Es para autoexploración. No lo uses como base para juicios sobre hechos.
Si haces el test ahora, también podrás ver tu propia compatibilidad.
Quiero ver mi compatibilidad →