
Cómo ver la compatibilidad de personalidad con tus amigos
leer la química desde el yo exterior y el yo interior
Si con esa amistad con la que siempre te llevabas bien todo empezó a crujir en un viaje, es que solo habías visto la mitad de su compatibilidad. Aquí te cuento cómo leer la compatibilidad entre amigos superponiendo el yo exterior de cada uno y el yo interior de cada uno, y cómo convertir los resultados en una conversación mirándolos juntos.
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Tienes una amiga a la que conociste porque entraron juntas a la misma empresa y con la que almorzaste todos los días durante tres años. Sin decir nada ya saben qué van a pedir, y al salir de una reunión les basta una mirada para saber qué está pensando la otra. Así que por fin se van de viaje las dos, tres noches y cuatro días, y desde la noche del segundo día el ambiente se pone raro. Ella llegó con un itinerario armado hora por hora, y tú querías quedarte tranquila en el hospedaje. Ella se hace amiga de gente nueva en cada lugar al que van, y tú, en cuanto cae la tarde, hablas cada vez menos. En el camino de regreso, las dos iban en silencio. Y eso que se llevaban de maravilla.
Esto no pasa porque la amistad sea falsa. Solo conocían la mitad la una de la otra. La compatibilidad de personalidad se lee con bastante claridad cuando miras en qué se parecen y en qué chocan los matices de dos personas, y en la amistad, sobre todo, solo se ve bien cuando superpones el yo exterior y el yo interior.
La amistad casi siempre empieza con el yo exterior
A los amigos solemos conocerlos en lugares con mucha gente, como el salón de clases, el trabajo o un club. En esos lugares nos movemos con el yo de frente a los demás, es decir, con el yo exterior. Por eso la primera compatibilidad de una amistad es la compatibilidad entre dos yo exteriores. Si las dos saben seguirle el ritmo al ambiente y las dos parecen tener un matiz de sociabilidad alta, se hacen cercanas enseguida.
El yo interior solo aparece en ciertos lugares. Cuando pasan mucho tiempo a solas las dos, cuando comparten la vida diaria porque se van de viaje o viven juntas, cuando una de las dos atraviesa una época difícil. Ahí es cuando, por primera vez, ven cómo es cada una a solas. Un yo interior que llega con el itinerario armado y otro al que le encanta improvisar; un yo interior que en la noche necesita recargarse a solas y otro que quiere conversar hasta tarde.
Que con una amiga de años de repente las cosas empiecen a crujir suele deberse a que, en uno de esos lugares, sus yo interiores chocaron por primera vez. No es que tu amiga haya cambiado, es que viste por primera vez algo que siempre estuvo ahí. Y al revés: si tienes una amiga con la que la primera impresión fue algo distante, pero que se volvió la más cercana después de pasar la noche en vela con un trabajo en grupo, ese es un caso en que primero conectaron sus yo interiores.
Al superponer el yo exterior y el yo interior aparecen cuatro tipos de amistad
Si superpones si encajan los yo exteriores de las dos personas y si encajan sus yo interiores, las amistades se dividen en cuatro.
| La combinación de las dos | Sus yo interiores encajan | Sus yo interiores chocan |
|---|---|---|
| Sus yo exteriores encajan | La amistad de siempre, cómoda en cualquier lugar | La amistad que brilla en grupo pero cruje cuando viajan solas las dos |
| Sus yo exteriores chocan | La amistad de primera impresión incómoda que, al conocerse, resulta perfecta | Una relación en la que no hace falta esforzarse de más |
Ninguna casilla es buena ni mala. La amistad de la casilla de arriba a la derecha es la persona más divertida en las reuniones, y la de abajo a la izquierda tarda en acercarse, pero cuando lo hace, la amistad es profunda. Lo importante es saber en qué casilla están y elegir el lugar que le queda. Con la amistad de arriba a la derecha funciona mejor un paseo de medio día que un viaje largo, y con la de abajo a la izquierda, una cena para las dos que una gran reunión.
Tres lugares donde las amistades crujen seguido
Las diferencias entre los yo interiores casi siempre se notan primero en tres lugares.
El ritmo de los mensajes. El matiz que se recarga entre la gente responde al instante en el chat grupal y le parece natural seguir escribiéndose el fin de semana. El matiz que se recarga a solas deja el celular lejos en sus días libres y contesta todo de una vez. Es fácil que una piense “¿por qué lo leyó y no contesta?” y la otra, “¿también tengo que contestar en mi día libre?”.
La forma de tomarse los planes. Para quien arma planes y los cumple, un plan que cambia el mismo día sacude la jornada entera. Para quien se siente cómoda improvisando, “entonces nos vemos más tarde” es el plan más natural del mundo. Nadie está equivocada: la palabra “plan” simplemente pesa distinto para cada una.
El consuelo en los momentos difíciles. El matiz de amplitud emocional ancha se siente consolado por una amiga que se entristece con ella cuando las cosas van mal. El de amplitud estrecha, con la intención de consolar, tiende a ofrecer primero una solución. Por eso una ayudó con todo su esfuerzo y aun así escucha que la otra se sintió dolida, y la otra se abrió y sintió que la estaban regañando.
Cómo ver la compatibilidad con una amiga o un amigo
- Primero, con el test de personalidad gratuito, revisa tu yo exterior y tu yo interior. Son 83 preguntas y te muestra por separado cómo eres frente a los demás y cómo eres a solas.
- Envíale a esa persona la tarjeta para compartir que aparece en la pantalla de resultados.
- Cuando también termine el test, la compatibilidad de las dos personas se despliega lado a lado.
Cuando aparezca la compatibilidad, antes de mirar la puntuación, pongan sus resultados lado a lado y fíjense en estas tres cosas. Primero, si hay algún punto donde sus yo exteriores se parecen pero sus yo interiores son distintos. Ahí es donde van a chocar en un viaje o cuando pasen mucho tiempo juntas. Segundo, si hay algún punto donde solo una de las dos tiene una gran diferencia entre el yo exterior y el yo interior. Esa persona es bastante distinta en grupo que cuando están a solas las dos. Tercero, qué tan distinta es la amplitud emocional de cada una. De eso depende cómo consolarse la una a la otra en las épocas difíciles.
Por ejemplo, si el yo exterior de las dos se recarga entre la gente, pero el yo interior de solo una se inclina hacia recargarse a solas, en las reuniones las dos se divierten, pero hacia el tercer día de viaje una se cansa antes que la otra. Lo que antes de ver los resultados era un motivo de dolor, después de verlos se vuelve algo que se puede anticipar.
Cinco maneras de convertir la compatibilidad en conversación
- Antes de pasar mucho tiempo juntas, háganse preguntas sobre el yo interior. Antes de un viaje o de vivir juntas, pregunten “¿en los viajes eres de mañanas o de noches?”, “¿necesitas un rato a solas cada día?” o “¿te gusta llevar el itinerario armado?”. Con solo saber esas tres cosas, la incomodidad de la noche del segundo día baja bastante.
- Entre el tiempo juntas, metan tiempo por separado. Al armar el itinerario, dejen huecos desde antes, como “la tarde del segundo día cada una por su lado y nos vemos para cenar”. La que necesita recargarse a solas toma aire, y la que quiere seguir recorriendo recorre todo lo que quiera. Ese medio día separadas hace que el resto del viaje sea mucho más cómodo.
- Hablen solo de la diferencia más grande. Al ver los resultados, en vez de decidir quién está mejor, señalen solo el punto donde más se diferencian, como “las dos somos muy activas afuera, pero a solas yo soy superdiferente, supertranquila”. Se convierte en una conversación en la que se presentan por primera vez los yo interiores que no conocían.
- Lleva el dolor al terreno de la diferencia de matices. Cuando te venga a la cabeza un “¿por qué nunca contestas los fines de semana?”, prueba cambiarlo por “esta amiga tiene un matiz que deja el celular lejos cuando está a solas”. Lo mismo pasa del lugar del dolor al lugar de la comprensión.
- Ten un lugar distinto para cada amistad. No hace falta hacerlo todo con todas tus amistades. Está bien tener una amiga con la que las reuniones son divertidas, otra con la que hablas a fondo de a dos y otra con la que es genial viajar. Si no le pides a una sola amistad que cumpla todos los papeles, la amistad dura más.
No lo leas de esta manera
Por favor, no uses los resultados de compatibilidad para depurar tu lista de amistades ni para hacer rankings. Que la compatibilidad salga baja no significa que la amistad sea débil, y que salga alta no significa que nunca vaya a haber roces. Los años compartidos y todo lo que han hecho la una por la otra no caben en una sola tarjeta de resultados. Si con una amiga te salió una compatibilidad baja y aun así se han llevado bien durante años, eso también quiere decir que ya aprendieron a manejar sus diferencias. Y si vas a subir los resultados al chat grupal, pregúntale antes a tu amiga si le parece bien. La compatibilidad no es una puntuación para juzgar una amistad, sino un mapa para malinterpretarse menos.
Conociéndonos un poco más
Si disfrutas más las partes en las que encajan y aceptas las que chocan pensando “no es que ella sea mala, es que tenemos matices distintos”, la amistad se vuelve mucho más ligera. Si te preguntas por qué te sale un yo distinto con cada persona, lee Me sale un yo distinto con cada persona, y si tienes muchas amistades pero aun así sientes un vacío raro, sigue con Sola aunque tengo muchas amigas.
Puedes empezar hoy mismo mandándole una tarjeta para compartir a tu amistad más antigua. Quizá conozcas por primera vez el yo interior de alguien a quien conoces desde hace años.
Este artículo busca ayudarte a entender tus relaciones y no pretende ser un criterio para juzgar a tus amistades.
El «tú» de este artículo, ¿realmente eres tú?
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