PERSONA.MONDAY
Historias de personas

Amable con los demás, agotado a solas: ¿síndrome del niño bueno?

Si por amoldarte a los demás acabas agotándote tú. Una mirada cálida a la distancia entre tu yo de fuera y tu verdadero yo.

"Con los demás soy amable sin límite, pero cuando estoy a solas me agoto sin parar." Si esta frase te toca, quizá alguna vez hayas pensado en el llamado 'síndrome del niño bueno'.

¿Qué es el síndrome del niño bueno?

Es ese hábito del corazón de no saber decir que no, de atender primero el ánimo de los demás y de posponer una y otra vez lo que sientes para evitar conflictos. Cuanto más te quisieron de niño por ser "bueno", más familiar te resulta.

No es una 'enfermedad' médica. Pero si estas señales se repiten, vale la pena mirarlas de cerca.

  • Te sientes culpable cuando rechazas un favor
  • No muestras tu desagrado y te lo tragas a solas
  • Después de decir "está bien", al llegar a casa te arrepientes
  • Cambias tus decisiones una y otra vez por miedo a decepcionar a alguien

Tanto el yo amable como el yo agotado son reales

El 'yo amable' que muestras hacia afuera no es falso. Solo que tampoco es todo. Al yo honesto que aparece cuando estás a solas lo llamamos, junto al otro, tu yo exterior (bonkae) y tu yo interior (bukae).

El problema no es que los dos sean distintos, sino que la distancia entre ambos sea tan grande que uno de los dos lados se agote sin parar.

¿Vemos la distancia entre tus dos yo?

Cuánto se separan tu yo de fuera y tu verdadero yo lo puedes ver en un minuto. Antes de culpar a tu corazón agotado, primero conoce tus dos rostros.


Lecturas relacionadas

¿Te ha gustado esta historia?

Si te preguntas cómo es tu personalidad real

Test de 1 minuto de tu yo exterior e interior