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Historias de personas

Me pongo especialmente nervioso frente a la gente — la verdadera razón del miedo escénico

¿Se te dispara el corazón solo de llegar tu turno de exponer? Los nervios no son por torpeza, sino porque tienes muchas ganas de quedar bien.

Cuando me paro frente a la gente, el corazón me late con fuerza, la voz me tiembla y la mente se me queda en blanco. Sea una exposición, una intervención en una reunión o una presentación personal, en el momento en que las miradas se posan sobre mí todo el cuerpo se me agarrota. Y termino reprochándome "¿por qué soy tan tímido?". Pero temblar antes de exponer no es por timidez. Es una señal de que tienes muchas ganas de hacerlo bien. En este artículo te aclaro la verdadera razón de ese temblor frente a la gente y cómo manejarlo.

Temblar no es por timidez, sino por querer hacerlo bien

La raíz del miedo escénico casi nunca está en no saber hacerlo, sino en querer hacerlo bien. En un sitio que te diera lo mismo, ni temblarías. Cuanto más sientes que te evalúan y más quieres quedar bien, más se te tensa el cuerpo.

  • El temblor es una señal que el cuerpo envía diciendo "este es un momento importante".
  • Que te dé miedo equivocarte significa que quieres que salga bien.
  • Que te pesen las miradas es porque eres delicado al notar cómo te ven los demás.

Así que puedes leerlo como "soy alguien delicado que quiere hacerlo bien y está pendiente de los demás", en vez de "soy tímido". El temblor en sí no es una debilidad.

¿Por qué el cuerpo reacciona así?

En el momento de pararte frente a la gente, el cuerpo lo toma como una amenaza. En tiempos primitivos, recibir las miradas del grupo era una señal de peligro. Por eso el corazón se acelera, las manos tiemblan y la mente se queda en blanco: es la respuesta de lucha o huida. No es una avería, sino la amabilidad excesiva de un cuerpo que intenta protegerte.

El problema es que, si interpretas esa reacción como una señal de "algo va mal", la ansiedad alimenta a la ansiedad. Cuanto más piensas "no debo temblar", más tiemblas.

Cómo manejar el temblor

  • Reinterpreta el temblor como entusiasmo: en el cuerpo, el temblor y la emoción son casi la misma respuesta. Si cambias el nombre de "estoy nervioso" por "tengo ilusión", ese mismo temblor da menos miedo.
  • Enfócate en transmitir, no en la perfección: si en vez de "no debo equivocarme" mueves el foco a "voy a transmitir esto", la atención puesta en ti se reparte hacia el mensaje.
  • Calma primero el cuerpo: si exhalas despacio y largo, la alarma del cuerpo se asienta. Es más rápido calmar primero el cuerpo que la mente.
  • Exponte en pequeño: si antes de una exposición grande practicas hablar en sitios pequeños, el cuerpo aprende que "esto no es peligroso".

Conoce primero tu fibra

Lo duro del miedo escénico es la sensación de "¿por qué tiemblo tanto?". Si sabes qué tan sensible eres a las miradas de los demás y cómo reaccionas ante la evaluación, en vez de reprocharte puedes prepararte de la forma que va contigo. El temblor no se elimina, se va con él.

Conoce primero tu personalidad (yo exterior y yo interior) con el test de 1 minuto. Comprobarás en el resultado que ese "yo que tiembla" era en realidad "yo que quiere hacerlo bien".

Este artículo busca ayudarte a entenderte; si la ansiedad llega a afectar tu vida diaria, busca la ayuda de un profesional.


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