PERSONA.MONDAY
Historias de personas

Pienso demasiado, ¿es un defecto?

Yo, que reescribo un mensaje varias veces, no tengo un defecto. Una mirada que vuelve a leer el pensar mucho como prudencia y lo distingue de la rumiación que desgasta.

Antes de enviar hasta un mensaje simple lo reescribo varias veces, y de noche vuelvo a darle vueltas a una conversación que ya terminó pensando "debí haberlo dicho así". A veces me frustro conmigo y pienso "¿por qué pienso tanto?".

Pero pensar mucho, dicho de otra forma, significa que reflexionas hondo y observas con prudencia. Esa es una textura clara, y bien usada se convierte en una gran fortaleza.

Pensar mucho es 'prudencia'

Antes de tomar una decisión, imaginar varios escenarios, ponerse dos o tres veces en el lugar del otro y prepararse de antemano para lo que pueda pasar. Esa es la manera de pensar de una persona considerada y responsable.

Quien piensa hondo comete menos errores y capta los detalles que a otros se les escapan. Y a quienes están a su lado les da la confianza de sentir "esta persona piensa en mí con profundidad".

El problema no es 'el pensamiento', sino 'dar vueltas en el mismo punto'

El pensamiento te agota cuando gira en el mismo lugar sin llegar a una conclusión.

Un pensamiento que añade una perspectiva nueva y avanza te da fuerza, pero un pensamiento que repite en bucle algo que ya pasó solo desgasta tu mente. Aunque se parezcan, su dirección es opuesta.

Por eso lo que necesitas no es "dejar de pensar", sino un ojo que distinga el pensamiento que avanza del que da vueltas. En el momento en que te das cuenta de que estás dando vueltas, puedes salir un paso.

Conocer la textura de tu pensar te cansa menos

Si sabes en qué situaciones tu pensamiento se vuelve especialmente profundo y en qué momentos caes en la rumiación, puedes aprovechar esa prudencia como fortaleza sin dejar que se escape como desgaste.

  • Distinguir lo que merece pensarse a fondo de lo que conviene dejar pasar
  • Fijarte tú mismo un punto en el que decir "ya pensé suficiente"
  • Cuando empieces a dar vueltas, mover el cuerpo para cambiar la habitación del pensamiento

Empieza por conocer tu tendencia

¿Con qué textura piensas tú?

Si ordenas tu manera de pensar en una sola hoja con el test de personalidad gratuito, empieza a verse en dónde brilla tu prudencia y en dónde te retiene. Hacia entenderte, en lugar de frustrarte contigo.

👉 Conoce gratis tu tendencia


Artículos que vale la pena leer junto a este

¿Te ha gustado esta historia?